Tuesday, 19 August 2014

Volviendo al blog después de casi un año .... pero con los pies más llenos de arena que nunca

Y sí, tienen toda la razón del mundo. Tomarse casi un año entre una entrada del blog y la otra, suena un poco a abandono y otro poco a vagancia. Pero no. La verdad es que, si bien tuve y tengo un montón de material sobre el cual escribir, otros aspectos de la vida absorbieron mi tiempo y no encontré tiempo para dedicarme al blog. Y éste es uno de ellos :)



Decidí ahora administrar mejor mi tiempo y en lugar de tratar de encontrar tres horas enteras para escribir, buscar fotos y publicar, mejor un ratito por día.

Estamos a mediados de agosto y ya se empieza a sentir que el mes más caluroso está llegando (septiembre), aunque aún no está tan tremendo.
Se nota que la brisa ya no corre todo el tiempo pero la temperatura se ha mantenido bajo los 40 C todo el tiempo y la humedad bajo el 60% lo cual para mí no es aún calor, calor. Después de haber vivido en Jordania con 50 grados, esto es una primaverita y como tal la disfruto mucho.

Como es verano, acá en Providenciales, los días son largos y a veces hacemos  nuestra caminata diaria cortada: media hora de caminata, una horita de playa y tirarse al mar y otra media horita para volver. Esto nos asegura que al menos un rato por día disfrutamos de lo mejor que tiene esta isla: la playa, el mar, el tenerlo todo a mano. 

A veces, si no vamos a la playa o no estamos afuera, siento que estamos desaprovechando una oportunidad bellísima. 
Tal vez muchísima gente en el mundo daría cualquier cosa por pasar acá (o algún otro lugar como éste, aunque no he conocido hasta ahora otro más bello que este archipélago), aunque fuera un fin de semana, entonces es estúpido vivir acá y no disfrutarlo. Por eso voy, aunque sea, un ratito a sentarme en la playa a leer, o simplemente mirar lo que la gente hace (ahora está de moda el paddle board que en estas aguas tranquilas es muy apropiado).


La vida enseña que no hay que dar nada por sentado. Que cada día es único y hay que aprovechar todo lo mejor en él. Así que ... a-la-pla-yi-ta!

Así que bueno. En plena temporada de huracanes, pero hasta ahora uno solo que ha pasado cerca trayendo únicamente un poco de lluvia y la necesidad de poner bolsas de arena en la planta baja por las dudas. Así que estamos agradecidos.
Igualmente tenemos todos nuestras cosas preparadas y todos los días miramos una app del iPad donde muestra el radar meteorológico y las fotos satelitales para ver cómo viene la mano.
Pero fuimos al super y ya hicimos nuestras compras de las comidas que se guardan por si acaso. Cosas enlatadas, leche de almendra larga vida, pilas, botellas de agua a full y otras cosas, como el equipo de primero auxilios y tener nuestro generador cargado.
Es parte de la rutina de la temporada. También las maderas para cubrir las ventanas en caso de que venga algo bravo y un mini panel solar (que salió dos mangos por Amazon) para cargar los celulares o cosas así.
Ya sé. Ustedes pensarán: uy qué cagazo. Pensar en huracanes... pero bueno no hay un paraíso y prefiero este clima y no el clima político argentino jeje.
Un amigo me dijo una vez algo muy sabio: En Buenos Aires no hay terremotos, ni huracanes, ni volcanes, ni tormentas de nieve... pero los gobiernos de Argentina son más catastróficos que cualquiera de estos fenómenos de la naturaleza... y estoy de acuerdo con él.

Es temporada baja, así que no hay muchos turistas y la gente que vive acá (expats, no locales) se van a sus países de origen tipo UK, Canadá, etc. donde ahora también es verano. Y vuelven para noviembre y diciembre que termina la época de huracanes y en Europa o Norteamérica el frío los hace rajar hacia climas menos hostiles.

Día a dia aprovecho la oportunidad de estar al aire libre tanto como puedo y organizar mi día para poder trabajar unas horas, hacer ejercicio, cocinar o hacer algo de la casa, meditar, leer y disfrutar tiempo con mi esposo (en otra entrada hablaré de la boda... ), reírnos mucho. Sobre todo eso.

Creo que una de las mejores cosas de mi vida acá, es que siempre puedo dormir mis 8 o 9 horitas y, más que nada, que me levanto cuando me despierto. Trato de no ponerme ningún compromiso a la mañana antes de las 10, así me despierto naturalmente tipo 8.30 o 9 y empiezo el día con una sonrisa que siempre se logra después de una buena noche de sueño reparador, provisto del mosquitero tipo red/carpa que cubre nuestra cama porque ésos sí que están bravos.


Se me complica un poco a veces, porque sigo siendo más trasnochadora, pero tratando de cambiar mis hábitos estamos cenando ahora antes de las 20 hs y tratando de estar en cama a las 23.30, no siempre lográndolo....

En fin, por hoy es suficiente. Luego tengo que contarles muchas cosas de las vividas en la isla en este tiempo, como haber encontrado otros argentinos viviendo acá, el Mundial, nuestros perritos temporarios, las visitas, etc, pero un poquito por vez... así mantengo la continuidad.
Besos a todos. Los dejo para irme a disfrutar un poquito del sol, el cielo límpido y los tiernos 33 C de temperatura. Biquini, ojotas y a otra cosa.